miércoles, 8 de junio de 2016

Español con Fines Diplomáticos


Durante los últimos dos meses he dedicado una buena parte de mi tiempo libre al curso online de la Fundación Comillas Formación inicial para profesores de Español con Fines Específicos. Hacía mucho tiempo que me apetecía adentrarme en el mundo de la enseñanza de EFE, ya que en los últimos años he tenido que impartir algún curso de estas características y tengo sobre la mesa algún que otro proyecto relacionado. No quería demorarlo por más tiempo y cuando me llegó la información sobre este curso no dudé en inscribirme.

No os dejéis engañar por el nombre, a pesar de ser un curso de formación inicial ha sido muy intenso, estresante en algunos momentos, y ha dado para mucho. El curso se compone de tres módulos: Español con Fines Diplomáticos, Español de los Negocios y Español de la Salud.

En cada módulo hemos reflexionado sobre ese ámbito, analizando las características y necesidades que suelen tener los estudiantes que realizan este tipo de cursos y prestando especial atención a la programación necesaria para impartirlos. Hemos analizado los materiales existentes -cuando los había- para adaptarlos a las necesidades de nuestros estudiantes. Hemos creado nuestros propios bancos de actividades, hemos aprendido muchísimo de los compañeros y hemos finalizado cada módulo elaborando una unidad didáctica y autoevaluándonos con una actividad de reflexión.

Precisamente una de esas unidades didácticas es lo que quiero compartir con vosotros en esta entrada, concretamente la que creé para el primer módulo del curso, el correspondiente a la enseñanza de Español con Fines Diplomáticos.


Este ha sido el módulo que más me ha gustado del curso. Posiblemente, a muchos de vosotros, cuando pensáis en la diplomacia os inundan una serie de ideas preconcebidas sobre un mundo perteneciente a una élite alejada de nuestra realidad. Ese era, de hecho, el gran prejuicio con el que me enfrentaba a este módulo y que no solo he desterrado por completo, sino que ahora veo el ámbito de la diplomacia desde otra perspectiva y como un apasionante reto a nivel profesional, sobre todo porque para estos cursos no existe apenas material de apoyo y somos nosotros quienes debemos crearlo todo desde cero en base a las necesidades concretas de cada estudiante o grupo. Es un trabajo agotador, pero muy enriquecedor.


La unidad que diseñé está pensada para una situación muy concreta, que yo mismo elegí. Para que las actividades pudieran ser aprovechadas y adaptadas a otros cursos menos específicos o con otras características, decidí centrarme en el ámbito de la economía, que permite cierta transversalidad. Como podéis ver, se sigue el enfoque por tareas, planteando una serie de actividades que permitan a los estudiantes desarrollar la tarea final.


Sé que esta unidad, tal y como está planteada, difícilmente tendréis ocasión de llevarla al aula, pero espero que alguna de las actividades que he diseñado sí que podáis adaptarla para vuestras clases o, al menos que os puedan servir de inspiración para crear otras más acordes a las necesidades de vuestros cursos.





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2 comentarios:

  1. Excelente el artículo y con una unidad didáctica que estoy echando un ojo y me parece impresionante, como docentes que nos dedicamos a enseñar español te damos las gracias por la dedicación y el material que nos brindas, un abrazo

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    1. Muchas gracias por tu comentario. Me alegro de que te haya gustado el material y espero que te sea de utilidad :)
      Un saludo.

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